Por Pedro Robledo | pedritoro@hotmail.com

Fotos: Gentileza QNLB


El grupo vocal e instrumental surgido en el popular barrio porteño de La Boca lanzó el disco Cruces urbanos Vol. 2, un encuentro amplio y diverso con artistas de otros géneros.

“Algunos historiadores ubican el nacimiento del tango en este barrio, identificándolo como uno de los epicentros en donde nació el género hace ya un siglo y medio”, afirma Pablo Bernaba, el director musical. Allí, en la calle Pinzón al 600, a una cuadra de la cancha de Boca Juniors, reside el gérmen del proyecto surgido hace doce años.

El Quinteto Negro La Boca,  dirigido por el bandoneonista nacido y formado en Rosario,  está integrado además por Martín Quintana (saxo y flauta), Gastón Ruiz (guitarra), Oscar Pitana (contrabajo y bajo eléctrico) y Guillermo Borghi (piano y teclados) más el aporte de las voces de Hernán Fernández, Brisa Videla y Pablo PlatiniGustavo Arch co-dirige la producción musical.

Las firmes posturas del QNLB están desde el inicio. Sin perder de vista las cuestiones ideológicas y contestatarias, decidieron profundizar y ser generosos y diversos con los encuentros.

El disco arranca con una nueva versión de Paren de matarnos, la canción que denuncia los femicidios, escrita por María Paz Ferreyra (Miss Bolivia). Con el pulso tanguero del quinteto, para esta muestra, el tema cuenta con la participación de la autora y con Adriana Varela como invitadas. Los tonos de las invitadas hacen que el discurso suene contundente.

“En estas búsquedas de invitados, notamos el enorme respeto que genera el tango en todo el mundo de la música, cierta solemnidad que con nuestro trabajo intentamos descontracturar”, refiere el músico y agrega que “fue un punto de quiebre porque se nos acercaron públicos que no eran del tango”.

Arrancacorazones, la balada-rock del repertorio de Ataque 77, tiene en esta mirada una estructura de tango clásico, bailable, haciendo visibles las influencias rítmicas de Pugliese y Troilo, referencias que el grupo reconoce. En esta performance, el invitado es Mariano Martínez, el líder de esa banda.

En Cuántas veces, luce Brisa Videla, una de las voces de la agrupación.  Con un logrado solo del bandeononista y director y con la performance del trompetista Hugo Lobo (Dancing Mood), la versión consigue los sonidos del ska buscados.

Razón de vivir, con Víctor Heredia como invitado, resulta uno de los momentos del disco en que el quinteto y una de sus voces acompañan eficazmente y eso es suficiente para que resalte la obra y se justifique la reunión.

El tono festivo de la letra de La crudita permite un respiro a las temáticas sociales que atraviesan el disco.  Con Martín Fabio “el “Mono”, en este reconocido tema de Kapanga, surge esa impronta tanguera que a veces muestran los cantantes rockeros.

«El músico debe tener una mirada amplia y escuchar lo que suena en su contemporaneidad», dice Pablo Bernaba

Ubicado en el centro del disco, casi como un separador, el vals Son song suma a los Dancing Mood para una juntada instrumental en la cual se destacan las virtudes individuales de los integrantes de ambas formaciones.

Vienen haciendo cruces desde el disco Tangos libertarios, un trabajo de inflexión en la historia del QNLB. En aquel disco, realizado junto a Osvaldo Bayer, contaron la historia de las luchas anarquistas y consolidaron el rumbo contestatario.  En esa sintonía,  Gato es la más explícita de las canciones testimoniales.  Sin invitados, el QNLB manifiesta claramente su postura militante con un texto crudo y un tratamiento musical  que viaja por los márgenes estéticos que amerita la canción.

El QNLB “pegó” empatía con artistas de diversa índole, género y ámbito de circulación.  “En estos cruces, lo más rico es lo que hemos aprendido de los otros géneros, además de conocer mucha gente e incluso con algunos haber formado una amistad. Por ejemplo, con 2 Minutos hasta hemos subido a tocar con ellos en el Luna Park”, comenta el bandoneonista rosarino.

De La banda Responsables no Inscriptos tomaron El arte de sufrir, un tema que muestra esa empatía en lo discursivo, con similares realidades y posicionamientos. Aunque la banda de Guti y Batra descree de los proyectos surgidos de sellos multinacionales, tuvo claro que el QNLB viene batallando desde mucho antes de su actual contrato con Sony Music y que sus colegas dan garantías de dignidad e independencia creativa.

“El músico debe tener una mirada amplia y escuchar lo que suena en su contemporaneidad, escuchar lo que está pasando en su entorno más allá de su género en particular”, resalta Bernaba.

La intro de Luna anuncia sonidos de trap. Otro desafío para el quinteto, en lo musical, es este acercamiento a un estilo que debe someterse a la impronta de Dakillah, una de las mayores exponentes del trap internacional surgida en Villa Devoto y que consiguió posicionarse luego de infinidad de batallas de freestyle ganadas.

Portada del disco Cruces Urbanos Vol. 2

Raly Barrionuevo, si bien pertenece al mundo del folklore desde sus inicios, coincide con el QNLB en la mirada puesta en el ensanchamiento de las fronteras musicales.  Y en ese sentido, aportar una obra para este disco, sumar su voz y adaptar la interpretación de Chacarera del exilio, da como resultado una versión que, escuchándola,  se nota que fluye natural y el resultado es otro acierto del quinteto al invitarlo.

En El tugurio, Brisa Videla canta y pone énfasis en las dedicatorias de la letra. Osvaldo Bayer, Osvaldo Soriano y el anarquismo son los destinatarios, en una imaginaria conversación que también es homenaje. Al desempeño vocal e instrumental del quinteto, se suma la labor del violinista Pablo Agri, cuya presencia siempre enriquece cualquier encuentro.

En en final del disco, la versión de Desencuentro es imperdible.  La obra original de Troilo-Castillo, está intervenida en este caso por el “rapeo” de Malena D´Alessio, conocida en sus orígenes por aquel proyecto Actitud María Marta.  A las voces del grupo, vuelven a sumarse Víctor Heredia y Adriana Varela.

Uno de los pilares de la propuesta del QNLB es la ausencia total de prejuicios, tanto generacionales como estilísticos, a la hora de concretar las invitaciones.

“Si bien no nos interesaba el público histórico del tango y si bien hay todavía una camada conservadora, notamos que hoy los pruritos están más en el rock que en el tango. El tango ha roto esa cuestión conservadora y ortodoxa y ha cambiado esa mirada en los últimos años, producto del recambio generacional”, sostiene firmemente su director.

2 comentarios para “Quinteto Negro La Boca: “Hoy los pruritos están más en el rock que en el tango”

  1. Pablo Bernaba dice:

    Muchas gracias Pedro

  2. Un lindo viaje por el interior del disco, muchas gracias Pedro

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