La orquesta de tango rosarina Masmédula dio a conocer su segundo disco de estudio, un material que encontró inspiración en obras de escritores y escritoras como Mariana Enríquez, Samanta Schweblin, Pablo Ramos, Selva Almada y Beatriz Vignoli.


El estaño es un metal flexible y maleable. Se adapta y de esa manera resiste a los embistes externos. También es el título elegido por la orquesta de tango rosarina  Masmédula para su segundo disco de estudio. Una apuesta “anacrónica” que, en tiempos de simples y música digital, se presenta como un material conceptual grabado en vivo e inspirado en obras de la literatura contemporánea que está siendo presentado en vivo en bibliotecas de la región.

El estaño se conoció este año después de más de tres de trabajo, una pandemia y mucha lectura. Los temas que lo integran están inspirados en obras literarias de las y los argentinos Mariana Enríquez, Samanta Schweblin, César González, Pablo Ramos, Selva Almada, Beatriz Vignoli, Juan Solá, Jorge Barquero y del uruguayo Daniel Mella.

 

 

“Es una resistencia. No se sí del todo nostálgica, simplemente son objetos culturales que hemos consumido cada uno individualmente, que valoramos mucho afectivamente y nos significan mucho, que sigue existiendo y circulando, y que queremos que sigan haciéndolo”, dijo Cecilia Zabala, contrabajista de la formación, sobre estos objetos físicos. “El disco justamente se llama El estaño. El nombre lo tomamos de uno de los temas que se llama El estaño de los peces. Surge del libro de Pablo Ramos, El origen de la tristeza. Diego Zavalla (guitarrista y compositor del grupo) cuenta que ‘El estaño de los peces’ era el nombre que el autor (Pablo Ramos) quería ponerle al libro, no terminó siendo el título pero él lo tomo para el disco. A su vez es una frase que viene de Arlt, de El juguete rabioso, tiene una historia en la literatura. Ese tema es el corte difusión del disco y a la hora de nombrar el material, pensábamos que el estaño es también un metal flexible y maleable, una forma reflejar cómo nos fuimos adaptando al contexto, al hecho de no ensayar en pandemia, de volver a tocar, grabar, poner en circulación nuestro trabajo. Es un metal que no se oxida fácilmente, es resistente a la corrosión. Es la forma en la que pensámos la música, la literatura, el libro, el disco físico, el hecho de encontrarnos a escuchar música en vivo. Es un poco resistir a la corrosión de algunas cosas”, agregó en una extensa charla con De Coplas y Viajeros.

 

Escucha atenta

El estaño es un disco conceptual. “Venimos trabajando en él hace mas de tres años. Diego, nuestro compositor y guitarrista, empezó a hacer obras sobre libros que venía leyendo, autores que lo habían estado inspirando, con la idea de hacer un material conceptual que es una especie de anacronismo, no sólo el disco sino pensarlo de manera conceptual. El hecho de pensar en la escucha de un disco completo en momentos en el que los consumos son diferentes, es anacrónico”, dijo la artista y aclaró: “Empezó la composición y vino la pandemia, que no es un dato menor. Para 2020 ya teníamos estos temas encaminados, ensayados y los arreglos trabajados. Eso es algo que hacemos entre todos, Diego propone el arreglo y siempre en grupo ajustamos, trabajamos y modificamos cosas. El ensayo es un poco el laboratorio, un espacio de construcción de la sonoridad”, detalló sobre el trabajo del quinteto que completan Manuel Asato en piano, Martín Carr en bandoneón e Inés Dotto en violín.

“En 2020 fue imposible juntarse. Se interrumpió no sólo tocar sino darle continuidad a ese trabajo”, apuntó y continuó: “En 2021 retomamos el trabajo más orientado a grabarlo. Es un registro que se hizo en vivo, las tomas de sonido se hacen con el quinteto tocando. Lo grabamos en diciembre del 2021 mediando algunos aportes importantes, sobre todo el premio de composición en música popular que recibió Diego previo a la grabación y que destinó al disco”, agradeció Zabala.

Después el material llegó al Club del Disco, “un sello que viene trabajando hace bastante tiempo con música muy interesante de todo el país”, dijo. “Lo mandamos, fue muy bien recibido e  incorporado a su catálogo”, agregó.

Masmédula. Foto: Lorena Pérez

Tango y resistencia

La resistencia que simboliza El estaño no es solo del libro o del disco físico, de la obra conceptual en tiempos de simples, sino también del tango como género que en los últimos años fue tomado y renovado a partir de nuevas composiciones. “El grupo se inscribió desde el primer momento en esto que llamamos ‘tango nuevo’, que ya no lo es tan nuevo porque de los años dos mil a esta parte empezaron a surgir orquestas, estéticas, hubo una recuperación. Nuestra ciudad no ha dejado de florecer, de emerger grupos, de formarse nuevos y nuevas intérpretes, compositores, letristas, de grabar discos, de hacerse festivales. Hay un circuito muy importante de tango de autor, de estéticas muy distintas. Eso nos llama la atención siempre y lo celebramos. Ya hay grupos muy consolidados, que han dejado materiales que son antecedentes para otros o formas de trabajo”, dijo Zabala.

Masmédula surgió, como tantas otras formaciones, en uno de los semilleros más importantes que tiene Rosario, La Orquesta Escuela de Tango. “También estamos los que venimos de otro recorrido pero que compartimos las apuestas que vamos haciendo como la orquesta del MuTaR (Músicxs Tanguerxs Rosarinxs) que también es un espacio de formación en tango nuevo y la orquesta de Mujeres y Disidencias Tangueras, un espacio del Colectivo Mujeres Músicas, tratando también de traer las discusiones que faltaban”, apuntó la contrabajista.

Y si de nuevas voces se habla, El estaño no es sólo un disco interpretado por una orquesta que tiene talentosas mujeres instrumentistas sino que, a la hora de elegir los y las autoras literarias que inspiraron las canciones, fue hecho apostando a una mirada amplia. “Fue una conversación. Que el recorrido de este paisaje literario que Diego fue armando refleje el interés explícito de leer otras voces, por traer los personajes y libros de autoras como Enríquez o Schweblin, y de Beatriz (Vignoli) que también es del barrio, de zona sur de Rosario donde trabajamos. A esa mirada amplia sumo también que estos escritores y escritoras tienen lugares de procedencia diversos, de distintos lugares del país y Mesa que es de Uruguay”, agregó pero aclaró: “Los temas están basados en los libros pero no como una banda sonora, sino que, a veces, se toma un personaje, a veces un clima, una imagen de la ciudad o del paisaje que reflejan, en lo sonoro Diego lo fue pensando así. El disco es un personaje sonoro que recorre las obras con elementos rítmicos que van tejiendo la trama del disco”.

Para finalizar Zabala dio su mirada sobre la actual y efervescente escena del tango rosarino. “Es algo que se sostiene con mucho esfuerzo. Las políticas culturales que se destinan al tango no facilitan que esa militancia de los grupos, que esa creación de nuevos materiales fluya o se desarrolle como en otros años. Faltan espacios para tocar, festivales que teníamos y dejamos de tener, faltan recursos y presencia del tango en los medios de comunicación. Este disco se inserta en un ambiente tanguero y un mundo cultural que sigue teniendo que resistir, que no la tiene fácil”.

El Estaño, que se puede conseguir en formato físico a través de las redes sociales de Masmédula, tuvo su presentación oficial el 4 de agosto en La Biblioteca Argentina y actualmente continúa con un periplo por la región que incluye shows en Paraná y Santa Fe y en octubre sonará en La Casa Del Tango.

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