Esta noche, el 14vo Encuentro Nacional de Músicos contará con la presentación del Ensamble de Guitarras con arreglos y dirección de Marcelo Stenta. En exclusiva para de Coplas y Viajeros, el virtuoso guitarrista, arreglador y compositor autodidacta nos adelanta su repertorio y nos cuenta cómo fue construyendo su camino en la música.

Por Mariela Balbazoni


Marcelo se encuentra en el aula del primer piso del Centro Cultural Fontanarrosa, acaba de terminar uno de los talleres que dicta en el marco del Encuentro, comparte unos acordes junto a un alumno… “Este chico es un genio, saca todo”, dice, y la sonrisa que comienza en su boca termina en el resplandor de sus ojos. Resplandor que no mermará a lo largo de nuestra charla.

 

Marcelo, el Encuentro de Músicos Nº 14! ¿Qué te pasa cuando llega esta fecha?

(Suelta una carcajada) La anécdota es que desde hace 10 años consecutivos me toca tocar siempre en el día de mi cumpleaños, porque es el 21 de Agosto… Hace 10 años a esta parte que no recuerdo cumpleaños en el que no haya tocado, así que ya es una alegría desde ese punto de vista. Y bueno, después muy orgulloso de estar desde los comienzos, cuando se planeó y no nos imaginábamos que iba a tener esta constancia en el tiempo y que muchos músicos consagrados iban a desear venir a tocar. Tampoco nos imaginábamos que se hable del encuentro en otros lugares, por ahí vamos a tocar a algún lugar alejado y si sos de Rosario te dicen: “Ah, sí! Rosario, del encuentro de músicos”.

 

Una marca registrada…

Exactamente, y mantenerlo durante 14 años no es poco, así que muy orgulloso por eso.

 

¿Cómo ves al encuentro este año?

Lo que yo veo es que hay una convocatoria tremenda. El lunes el Galpón de la Música estaba lleno y eso hace que los músicos se sientan bien y toquen de otra forma. Cuando subís al escenario y ves que está lleno de gente, y encima te tiran buena onda, es maravilloso. El lunes el público estaba super conectado con los músicos, no solamente con los consagrados, con los locales también.

Aparte, es un público heterogéneo, porque no viene solamente a escuchar, sino que vienen chicos de otras partes del país a hacer los talleres y esos chicos conocen músicos que, de otra manera, quizás, no podrían hacerlo. Esa mezcla que se genera en el encuentro, de los talleres y los conciertos, es súper positiva.

 

Entrando un poco más en tu trayectoria, ¿te acordás ese primer momento que te encontraste con la guitarra?

Me acuerdo como si fuera hoy… Había una guitarra ahí (mueve las manos dibujando una guitarra), arriba de una mesa. Viene un amigo y me enseña dos acordes, y me quedé en un rinconcito, viste, probando (sonríe). Me di cuenta que podía meter un tercer acorde, y con esos tres acordes ya podía tocar Lunita Tucumana. Fue la primer canción que toqué. Y ahí, más o menos a tientas, imaginé un rasguido de zamba y ya no paré…

Fue como un embrujo, fue no parar. Me acuerdo que no tenía guitarra y pedía prestada a algún amigo, y cuando venían a pedírmela le decía a mi mamá: “Decile que no estoy” (risas)… Así empezó todo.

 

Y ahora, después de tanto tiempo, con tu trayectoria, habiendo tocado con músicos de primera línea, ¿cómo es ese vínculo con la guitarra?

Es como tomar agua: uno va y toma agua porque tiene sed, no te preguntás nada. La música para mi es eso, es el medio donde me muevo constantemente, tanto en la docencia como en el tocar.

El encuentro con músicos, en general, es por una cuestión de hermandad o de amistad, y yo creo que eso es lo mejor que le puede pasar a un músico: tocar con alguien que no solamente toca bien, sino que tenés buena onda y tenés conexión… Se generan cosas maravillosas.

 

Vos sos un autodidacta, ¿cómo fue esa formación? ¿Qué encontraste en el camino de la autodidaxis? ¿Fue un camino elegido?

Fue como salió porque nunca tuve tiempo para estudiar, para institucionalizarme. Llegó un momento que, cuando decidí ser músico profesional, me puse a estudiar sólo, con métodos, siempre tocando con gente que toca mejor que uno, ahí se aprende.

Cuando conocí a Myriam Cubelos, a Juancho Perone y a Fander (Jorge Fandermole)… Esa fue mi escuela, fue mi tesis, porque es gente que sabe lo que tiene que hacer… Tocar bien es una cosa, pero tener un sentido estético y un estilo, es una búsqueda que no todos hacen. Yo me di cuenta que había que ir por ese camino, por lo cual les voy a estar eternamente agradecido a ellos tres.

 

¿Y cómo llevas esto a tu rol de docente?

En principio para mí la docencia no es un trabajo, es una pasión. Me gusta mucho la docencia, la siento como una cuestión horizontal, me pongo como en un mismo plano. Yo creo que desde ese lugar uno puede jugar y la cosa se transforma en un ida y vuelta… Te pongo un ejemplo, una misma cosa no se la podés explicar de la misma forma a uno o a otro, y cuando uno explica de diferentes formas, también está aprendiendo. Para mí la docencia es eso, un aprendizaje.

 

Y en esta pasión docente seguramente te encontrás con futuros grosos de la música, ¿cómo ves la producción en Rosario y en Santa Fe?

Mirá, afortunadamente hay muchos chicos que están tocando muy bien, que entienden la música muy bien y que están produciendo mucha música… Julián Venegas, el Chula, Mercedes Borrell, por nombrar algunos, entre muchos otros… Hay muchos chicos que están componiendo, produciendo discos y juntándose entre ellos. La verdad que son maravillosos, y es gente muy joven.

 

¿Con qué vamos a tener el gusto de encontrarnos esta noche, Marcelo?

Particularmente yo estoy haciendo un taller de ensamble de guitarras, que ya lleva el tercer año: el primer año fue dedicado a Raúl Carnota, el año pasado lo hicimos con Ramón Ayala, y este año con uno de los grandes referentes que tenemos acá en Rosario, Chacho Muller. Vamos a hacer tres temas: La Isla, Ay, Soledad, que lo va a cantar Myriam Cubelos y va a ser un placer enorme para nosotros, y Corazón de Curupi, un chamamé también del Chacho. Y nos ha tocado, afortunadamente, compartir y ser teloneros de El Negro Aguirre, imaginate, para nosotros es Messi… Así que va a estar buenísimo esta noche.

 

Hay que estar ahí…

Hay que estar ahí…

 

 

La cita, entonces, es esta noche de miércoles, 23 de Agosto, a las 21 hs. en el Centro Cultural Parque de España. Marcelo Stenta seguirá festejando su cumpleaños en el escenario, presentando el ensamble de guitarras en homenaje a Chacho Muller. También tocarán Jairo, Carlos «Negro» Aguirre y Marita Londra. Una noche exquisita, sin desperdicio.

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