El reconocido cantautor riojano, Josho Gonzalez, junto al santacruceño Ariel Arroyo y el buonaerence Gustavo Eclessia, estarán en el escenario mayor de Cosquín 2018 el próximo 23 de Enero, presentando “Regionario: Anécdotas de nuestras regiones”. En exclusiva para De Coplas y Viajeros nos cuenta sobre sus inicios, su compromiso con la canción social y esta propuesta que diversifica la 5ta luna del festival coscoíno.

Por Mariela Balbazoni


Josho…

M: Contame un poco tus inicios en la música y la relación con los paisajes riojanos. ¿Cómo te inspiraron o cómo te acercaron la música?

J: Mis inicios estuvieron vinculados a la música vocal: arranqué a los 7 años en el Coro de Niños de La Rioja, que recién se formaba, y a partir de ahí tuve una labor vinculada a lo vocal de forma ininterrumpida hasta el año pasado. De los 20 años cantando en coros, derivaron formaciones como grupos vocales, dúos y otras propuestas.

De grande, a los 16 o 17 años, conocí el folklore en profundidad, un folklore de mensaje y sustento: en el primer grupo vocal al que ingresé conocí a Tejada Gómez, a Nela Castro, poetas que me hicieron dar cuenta que Los Nocheros no eran lo único que había de folklore (risas), y que la palabra y la poesía tenía valor, profundidad y sentido. Cuando me tocó irme de La Rioja, por una suerte de programa televisivo de jóvenes valores en Bs. As., el desarraigo me inspiró a hacer mis primeras canciones, y ahí descubrí esta segunda faceta, la de componer y transmitir mensajes. En todo este proceso, La Rioja tenía un valor de hogar y de contención, pero cuando me fui a Buenos Aires, empecé a entender que había una suerte de capital muy valioso en la gente y en su paisaje, que tenía que ver con la sencillez del día a día, con los códigos honestos y claros, con la gente alegre y sencilla, que no abunda en las grandes ciudades y que todos buscan. Esa contradicción me hizo valorar mi cuna y mi origen.

M: ¿Cómo aparecen en tus canciones los paisajes riojanos o las costumbres, la idiosincrasia de tu lugar?

J: Me parece que la mayoría de los que se van de su terruño adquieren una valoración especial por el lugar de origen. Si de algo yo podía y sabía hablar era de La Rioja y de mis experiencias personales en ella, ese ha sido el puntapié inicial, pero luego aparecieron otras temáticas, como la justicia social o la denuncia. Esto se refleja, por ejemplo, en una canción que se llama “Chaya de barro”, que habla de La Rioja pero desde otros costados, ya no el terruño, la familia, el encuentro de mis amigos o las características del paisaje, sino de la provincia postergada, la desigualdad en el país, el federalismo careta que parece pero no es… Me di cuenta que componer y hacer arte también tiene que ver con una acción y una militancia de las ideas, y siempre se tamiza y se filtra a través del paisaje, la gente y las costumbres riojanas.

M: ¿Es tu búsqueda la canción de denuncia o militante?

J: Me parece que los que nos dedicamos a cantar, componer canciones o hacemos alguna cuestión artística, no podemos estar despegados del contexto y la realidad que nos circunda. Siempre tenemos que estar atentos y sensibles a qué es lo que sucede a nuestro alrededor, porque un arte válido, al menos desde mi visión de las cosas, es un arte que comulga con el prójimo y con el ambiente que nos rodea. Si no estamos en sintonía con la gente a través de nuestras canciones nos estamos aislando de ellos y del arte en profundidad, volviéndonos endogámicos y egoístas, dentro de una esfera que dista mucho de un sentido constructivo. A la música por la música o al arte endogámico me parece que le falta una pata; hoy el país, la política, los tiempos, dictan estas urgencias y uno se pone en sintonía con eso porque lo siente como propio.

M: Hay una generación de músicos riojanos, vos, Ramiro González o la misma Bruja Salguero, que a los que se los ve muy unidos. ¿Cómo se trabaja con los colegas del lugar?

J: Se trabaja saludándonos, deseándonos suerte, preguntándonos cómo estamos y vinculándonos, principalmente, desde lo humano. También aprendiendo de nuestros otros hermanos los Santiagueños, por ejemplo, que andan todos juntos para todos lados y así es como consolidaron su fuerza chacarerística, los salteños, los jujeños, todos tienen su costumbre de unirse para hacer la fuerza. La Rioja siempre ha sido una provincia chiquita y muy de puertas adentro con sus artistas, y a través de dos o tres nombres en particular empezó a dar a luz hacia el país su cultura y fue tomada por el público general con mucha alegría y optimismo, eso nos hizo dar cuenta que teníamos un gran potencial, culturalmente hablando. A partir de ahí la idea fue encontrarnos para darnos fuerzas, cantar canciones del otro, invitarlo a subir a un escenario o poder mostrar que “yo soy parte de esto”. Quizás uno conoce a La Bruja y no a Ramiro, entonces se juntan a tocar y se los conoce a los dos, y eso es ahorrar tiempo y energía y sumar adeptos a esta causa de renovar culturalmente siempre las propuestas de nuestra música cultural. Así que la posta ha sido unirnos humanamente y ser amigos, querernos y apoyarnos, y a partir de ahí la comunicación y la vía natural para expresar todo eso ha sido la música como segunda instancia.

Cosquín 2018…

M: ¿Y qué te pasa cuando vas a estos megafestivales tan posicionados y difundidos a nivel mundial, como es el de Cosquín? ¿Cómo abordas la presentación?

J: Para Cosquín hemos presentado una propuesta con dos amigos compositores y cantores que son Ariel Arroyo y Gustavo Ecclesia, a través de un título que es “Regionario”, que representa anécdotas de nuestras regiones, son descripciones e historias tamizadas a través de las regiones de cada uno.

De las 3, 4, canciones que podremos hacer ese día yo elegí la “Chaya de barro”, porque me pareció que era un mensaje urgente y necesario, y especialmente valioso en el marco de la noche que nos toca, donde hay artistas que abordan otras temáticas, por lo que me pareció útil poder equilibrar un poco la balanza y hacer un arco más amplio en el mensaje a dar. Cosquín no sólo es un festival reconocido en todo el mundo, sino también la posibilidad de mostrarse al país y dejar un aporte a toda la gente que lo ve a través de la tele, me parecía que era necesario hablar de lo que nos pasa hoy. Gustavo eligió hablarle a otras facetas, como el amor y el día a día de las historias personales, y el Ari está con la Patagonia Rebelde, este sur postergado y siempre en constante puja por sus derechos ancestrales, así que lo enriqueció muchísimo.

Somos 3 cantores que pensamos en sentido muy parecido pero que hemos decidido recorrer 3 aspectos distinto de lo humano y yo elegí la parte de corte social. Como la noche pintaba para otro lado, decidí meter un poco de cizaña (risas).

M: Y contame, ¿vas en La Chaya u otros festivales en el verano?

J: La idea es volver a La Rioja el 26, que tengo una presentación en Chichilos, y de ahí al norte, a Villa Castelli, que es una zona muy bonita en la precordillera de La Rioja. De ahí sale Santa Fe y La Chaya puntualmente el viernes 9 de Febrero. Y bueno, van saliendo pequeñas cosas, hay muchos eventos culturales en el verano y, sean más grandes o más chicos, uno asume el 100{5cba4945e150df4dc12c32b6d791dc28344c87a3f4a5c8a6e4783e988fb07f6d} de su compromiso, siempre.

«Cauce»…

M: ¿Puede ser que estés preparando un material nuevo?

J: Sí! Estoy chocho! (risas) Estamos en la mezcla del segundo disco solista, se llama “Cauce”. Ayer me mandaron la primer mezcla de la primera canción y me dió una alegría enorme porque es impresionante la distancia entre un primer ensayo general y lo que suena ahora. Así que me vengo muy contento a Córdoba. El productor musical es otro colega riojano, que está en córdoba, Juan Arabelo.

M: ¿Y nos podés adelantar algo del material?

J: Se viene un disco de nueve canciones de autor, que deja la textura y la tímbrica tradicional criolla cuyana, de guitarra y bombo, de 3 guitarras “púa para abajo”, como decimos en el norte, para tomar la estética más tímbrica de lo rockero: guitarra eléctrica, sintetizadores, batería, bajo… Le hemos dado más amplitud y un universo sonoro más amplio para poder jugar en otras canchas respecto al sonido, con una impronta muy fuerte, de sonido grande, que me sorprendió muchísimo porque yo sigo siendo un fanático de la música cuyana y hacer este salto todavía es un proceso interno muy importante.

Si todo sale bien el 23, el día de Cosquín, vamos a estar presentando en una conferencia de prensa el primer corte de “Cauce”, las dos primeras canciones, junto con los discos de mis colegas Gustavo y Ariel.

Un mensaje…

M: ¿Qué mensaje te gustaría dejarle al lector?

J: Decirles que nuestra música popular es también nuestra identidad, en este tiempo donde vamos rumbo a un país que progresivamente se integra al mundo, en muchos sentidos, lo que nos va a salvar frente a cualquier crisis o tormenta va a ser sabernos y reconocernos como parte de un todo cultural muy sólido y muy rico, y eso se hace apoyándonos, así que cuando vayan al festival o lo vean en la tele, compartan, difundan, saluden, escuchen, consuman, paguen entradas, compren discos, o compongan canciones y salgan a cantarlas. Difundirnos, apoyarnos, acompañarnos es la manera salir adelante a cualquier embate y crisis que se venga.

M: Gracias Josho.

J: Gracias a ustedes.

 


Sobre Josho Gonzalez…

«La soja, de lejos lejos de venganza. Voy trenzado al recuerdo de una tierra arisca al paso del tiempo».

José «Josho» González es oriundo de la provincia de La Rioja, importante semillero de talentos compositores y músicos, y está radicado desde 2007 en la ciudad de Buenos Aires. Josho toma la vertiente del folklore norteño siempre con tintes de su rioja natal. En su repertorio puede encontrar canciones como el nuevo compositor (Chaya de Barro, La Peregrina, Chacarera de la Costa) y su respeto a la raíz en el trabajo de interpretación donde encontrar en su repertorio desde el Patriarca de la Chaya, José Jesús Oyola, algún escondido santiagueño de Pablo Raúl Trullenque, hasta los noveles Ramiro González, Pica Juárez entre otros del cancionero actual.
Su música se caracteriza por ser una constante de recrear sus paisajes y experiencias trashumantes, en canciones tamizadas por su emotividad. Con sonido especial y acento riojano, es un cantor que perdura en la tradición por el respeto a las palabras como herramienta de lucha.

SU MÚSICA
En los últimos 10 años, compartió escenario con artistas de la talla de Rallye Barrionuevo, La Bruja Salguero, «Riojanos», Emilio Zerbini, Pica Juárez y Ramiro González, Juan Falú, Juan Quintero, Chechelos, Aymama, Bruno Arias, José Luís Aguirre entre otros … Hoy, Josho continúa desarrollando «Josho González grupo» como proyecto solista. Se desempeña como profesor de canto y arreglador de voces de manera particular. Mantiene su actividad coral y participa activamente de la escena social del folklore en Buenos aires.

DISCOGRAFÍA
Solista de disco: Vidalágrima (2012)
Vocal Consonante – agrupación coral: Tres Lunas (2013)
Albahaca – Quinteto vocal: Vidas (2014)
PaloSanto –

 

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