El cantautor riojano, Juan Arabel, llega por primera vez a Rosario. En exclusiva para De Coplas Web nos cuenta sobre su presentación el próximo sábado 21 de Abril, a las 21.30 hs. en El Aserradero.

Por Mariela Balbazoni


La música de Juan Arabel invita a recorrer sensaciones, donde los sonidos y los paisajes de La Rioja se encuentran con el hombre urbano y la lucha de su pueblo, explorando nuevas formas de lo musical y poético. Partiendo de la raíz folklórica, Juan Arabel indaga otros géneros, como el jazz, encontrando un estilo muy propio y encantador.

 

M: El sábado 21 de abril te estás presentando en El Aserradero, ¿qué nos vas a compartir esa noche?

JA: Bueno, es la primera vez que voy a Rosario, así que voy a hacer un repaso por todas mis producciones, especialmente por las últimas dos, “Un ínfimo hilo de luz” y “Amar la tierra”, y adelantar un poco el disco que se viene, Barrio, que estamos en plena pre-producción.

Los discos de Juan Arabel: SemillasUn ínfimo hilo de luzAmar la tierra

 

M: “Un ínfimo hilo de luz” surge de una necesidad de compromiso social, iniciándose con el caso de Famatina, ¿no es así? Contame un poco de este disco, y de su continuación “Amar la tierra”.

J.A.: Sí, exactamente, “Amar la tierra” surge de las canciones que quedaron afuera de “Un ínfimo hilo de luz”. “Un ínfimo” nace en 2012, 2013, concluyendo las últimas presentaciones de “Semillas”, que fue mi primer disco, y vino a la par de una necesidad de contar cosas que sucedían en el lugar donde vengo (La Rioja), y en eso influyó la movilización del pueblo contra la megaminería contaminante. Influyó, sobre todo, en unas preguntas internas que tiene que ver con lo artístico, con mi rol como artista, con la manera de decir las cosas, y hacia dónde ir, una especie de crisis artística que estuvo buena, y que decantó en este proyecto. El título es de una chaya que nace en esa época que habla de la lucha de los pueblos en contra de las grandes hegemonías y de los gigantes que quieren colonizar tierras y servir a este mundo capitalista y globalizado.

Esa necesidad se convirtió en una constante: hoy en día estamos, de nuevo, frente a amenazas de megaminería en La Rioja, y esto va en concordancia con lo que sucede en córdoba con la ley de bosques, con Monsanto, con las inundaciones en Santa Fe, y todas las consecuencias que traen este tipo de hechos. Incluso, esa necesidad sigue vigente en el disco nuevo, Barrio.

 

M: La producción de Barrio la haces a través de financiamiento colectivo, crowdfunding, ¿cómo fue la decisión y el proceso?

J.A.: bueno, los dos primeros discos los saqué por la Ley del Disco, que está en La Rioja y es muy buena, muy eficaz, y permite a los artistas emergentes poder financiar una producción, que hoy en día es muy cara. Surgió la necesidad de este tercer disco, bastante pegado a mi segunda producción, y a raíz de que “Un ínfimo hilo de luz” comenzó a cobrar envergadura nacional, no me parecía seguir utilizando la ley, y dejar espacio a los artistas emergentes. Como las producciones son muy costosas, vimos como buena posibilidad el financiamiento colectivo para costearla. La plataforma que funciona muy bien en argentina, es muy segura, y que te acerca con el público de manera directa, sabés quién está colaborando, quién está siendo tu mecenas, digamos, y ofreces una recompensa a cambio de su colaboración. Tu público viene a ser tu productor ejecutivo, por así decirlo. Ese ida y vuelta me pareció muy lindo. Así que estamos en plena campaña, hasta comienzo de Mayo.

 

Aquí podés colaborar con el nuevo CD de Juan Arabel hasta mayo.

 

M: Los artistas riojanos han tomado mucha visibilidad en el escenario nacional en los últimos años, y la mayoría desde el compromiso social y con una cercanía notoria con el público, ¿te parece que es un poco el mensaje que tiene La Rioja para dar en la música popular?

J.A.: sí, totalmente. Yo creo que hoy en día La Rioja se está posicionando de una manera fuerte con respecto a la canción. Como lo fue en algún momento Salta o Santiago del Estero, hoy La Rioja está emergiendo, y creo que además de ser artistas buenos son muy genuinos, lo que provoca un contacto con la gente muy cercano. Además, los artistas nuevos como Ramiro González (que no es tan nuevo, pero es como el referente de los jóvenes), Josho, o mi caso, estamos universalizando la canción, deslocalizando… Hablamos de nuestra tierra, llevamos La Rioja como bandera, pero de un modo expansivo, y no tanto hacia adentro, como sucedió en alguna otra época. Creo que ese es un punto clave para entender porqué la música de La Rioja está creciendo a pasos más grandes de lo que fué en épocas anteriores.

Por otro lado, también tiene que ver con esto de la Ley del Disco, la cultura en La Rioja se está moviendo bastante y esta ley ha permitido que muchos artistas puedan grabar sus producciones. Está cobrando sus frutos ahora, digamos.

 

M: ¿y cómo se vive dentro de La Rioja esta expansión y algunas propuestas que salen de lo tradicional, como es tu caso, de fusión con el jazz?

J.A.: sucede algo muy lindo: ni la gente ni nosotros nos damos cuenta, entonces hacemos sin límites, sin condicionamientos con lo tradicional o dogmático. Nosotros hemos roto con eso y creo que viene con una tendencia de ser así en La Rioja, como es el caso de Pancho Cabral, que es una generación anterior vigente hoy en día, un artista que se propuso todo el tiempo romper con las estructuras y llevar la música a un estado de libertad, o el caso del Pica Juárez, también, un artistas más jóven que Pancho, muy cerquita a Ramiro, que ha indagado otros géneros, otras formas de decir las cosas.

Lo traemos de antes y La Rioja lo aceptó de una manera muy hermosa; como que pasa desapercibido esto de buscar por otro lado (risas).

 

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