– Panza, querido, dale que vamos.

– ¿Adónde vamos, Juan? Son las 9 y diez de la mañana.

– Bueno, bueh, un día había que levantarse temprano, ¿no?

– Sí, dale, decime, ¿pasó algo? ¿Se te complicó para ir a la radio?, dale, decime.

– No, pará, te llamo para coordinar el programa de la noche, sólo eso, ¿puede ser o estás muy dormido a las 9 y diez de la mañana?

– 9 y cuarto ya..

– Bien, señor exactitud, dale, charlamos o te llamo después…

– No, dale, ya me despertaste, estaba por hacer unos mates…

– Bueno, entonces ya estás, escuchá, ¿lo contactaste a Aristimuño para la nota de hoy?

– No, bolu, me olvidé avisarte. El tipo la mejor, la chica de prensa también, Vero Palacios creo que se llama, recopada la mina, pero viste, el tipo parece que justo estaba en la prueba de sonido y me dio poca bola.

– Bueno, pero al menos, si no sale en vivo, le grabaste un par de preguntas para salir al aire, un audio, dos preguntas…

– No, no, nada de nada, no te digo que..

– Bueno, pero un saludito para El foco de Foco y bla bla bla, son 15 segundos, Panza….

– No, viste, él re buena onda, pero nada.

– Bueno, salimos al aire hoy y le contamos a la gente que Lisandro Aristimuño, el que tiene la mejor de las ondas, justo no pudo salir al aire en El foco de Foco, porque tenía prueba de sonido y porque Vero Palacios, que es re copada, no pudo coordinar la nota y él tampoco la quiso hacer. Ok, buenísimo.

– No, no, tampoco digamos eso, porque…

– ¿No estamos diciendo la verdad? O hay algo que no sé. Decimos eso: «Queridos oyentes, les vamos a pasar diez temas de Aristimuño, pero no sus palabras, porque él no quiso darnos la nota»  y ya fue..

– No, pará, pará, pará.

– ¿Qué te pasa? ¿Te convertiste en Alejandro Fantino?

– No, que es mentira, es todo mentira.

– ¿Qué es mentira Panza?

– De que el tipo no me quiso dar la nota y lo de la chica de prensa, todo mentira, todo.

– ¿Me podés explicar qué pasó?

– No llamé, nunca lo llamé. La chica de prensa, la Palacios, viste, tuvo la mejor, me coordinó la nota para que yo grabara la charla y la reproducíamos en vivo a la noche, justo a la hora del show. Y yo….

– ¿Vos qué Panza….?

– Ese día, a la misma hora, justo vino a casa Maitena, la jamaiquina de 29 pirulos, ella…

– Ajá, ¿y???

– Yo no la esperaba, le había dicho mi dirección, bah, se la había anotado en un papelito junto con mi número de celu. Y justo vino a buscar agua para el mate, yo le calenté agua, nos quedamos charlando y…

– ¿Y…..?

– Está dormida al lado mío en este momento mientras yo estoy hablando como un pelotudo por teléfono con un amigo explicándole por qué carajo no conseguí la nota de Aristimuño.

– Es que además de tu amigo soy el que pone la cara en el programa. Yo te felicito, te re quiero, me encanta que estés con Maitena, pero viste…tendremos qué hablar de esto…

– Bueno, loco, disculpá, yo te prometo que…

– Pero naaaaaaaaaaaaaaaaaa, jajajajaja, yo ya sabía todo, gilastrún, justo hablé con Vero Palacios, la prensa de Aristimuño, y me explicó que le habías contado que tuviste un percance. Y yo le dije «el percance tiene rulos, se llama Maitena», juajuajua…

– Pero vos sos un boludo importante…Transpiré como testigo falso para explicarte esto y me estabas haciendo una broma, che…

– Ah, ¿y qué querías? Que yo pierda la nota de Aristimuño en el programa me la bancaba, pero al menos dejame darme el gusto de curtirte un poco. No te puede salir tan gratis todo.

– No me dejás pasar una che…

– Bueno, loco, te dejo, nos vemos esta noche. Programate un par de temas de Aristimuño, si no te jode, digo, podés poner Tu nombre y el mío o también lo podemos presentar como Maitena y Panza, ¿dale?

– Jaja, dale, ok, no estás enojado de verdad, ¿entonces?

– Me cagaste un poco, me mentiste otro poco, pero sos el Panza, te banco a morir, mandale un beso a Miss Jamaica, y seguí tomando mate, ojo, no compartas, eh, aunque ya compartiste demasiado me parece…

– Dale, vos mandale otro beso a tu rubia de rulos. Los rulos vienen bravos este año, che, nos están copando el corazón.

– Dale poeta, me mentís en la próxima nota y te vas a laburar a Radio El mondonguito de Los Quirquinchos, dale.

– Ahí seguro no me la vuelan con Aristimuño como vos, jeje.

Hubo alguna otra puteadita de amigos, se cruzaron abrazos y mensajitos de texto y los dos pasaron a otra cosa. Aunque la nota pensada nunca salió al aire, El Panza siguió con Maitena y Juan volvió a bostezar una y otra vez porque todavía no podía despertarse del todo de la mala noche que venía de pasar. Pero entre bostezo y bostezo se le escapó una media sonrisa. Y repitió en voz alta una y otra vez la frase del Panza: “Los rulos vienen bravos este año, nos están copando el corazón”. Dicen que para llegar al amor hay que dar mil vueltas, las mismas vueltas que tienen los rulos.

 

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