Desde el alma, disco de la dupla Salinas-Vitale, fue editado en mayo de 2022 y se trata de un compendio de clásicos de la música popular tamizados por el vuelo característico de ambos músicos. En esta nota, repasamos el material así como el impecable concierto ofrecido en el festival de Cosquín 2023.


Durante la pandemia, Luis Salinas y Lito Vitale plasmaron en un disco sus ideas comunes respecto a la música argentina.  En Desde el alma está el resultado de ese encuentro artístico donde los notables instrumentistas ejecutan versiones extendidas (las nueve canciones suman cincuenta minutos) de tangos, valses y zambas. Dentro de las licencias, agregaron también sonidos de Brasil y España.

El repertorio se fue armando naturalmente, con la consigna de que la improvisación sea la norma. “Armar un repertorio es como armar una casa, se arma, se va por ahí y si no funciona volvemos a la casa,  siempre dejando abierta la posibilidad de la improvisación y ver a dónde nos lleva. Lo mejor es cuando la música te lleva”, cuenta Salinas. Y elogia a Vitale: “creo que Lito es un músico que, además de tener todo lo que estudió, tiene esa impronta también y yo disfruto mucho de esta conversación musical y de verlo a Lito sin red, me encanta”, concluye.

Portada de Desde el alma.

El disco abre y cierra con versiones del vals que lo titula. La obra fue compuesta por la pianista uruguaya Rosita Melo en 1911, cuando tenía sólo catorce años. Desde que Roberto Firpo la grabó con su orquesta por primera vez, existen infinitas versiones de Desde el alma, instrumentales y cantadas. Víctor Piuma Vélez, esposo de Rosita, hizo la primera letra y Homero Manzi la última. Salinas y Vitale le ponen su impronta, respetando la melodía, pero tomándose las libertades creativas que los caracterizan. “Nos pareció que, además de ser una melodía preciosa, emblemática de nuestro repertorio, la forma como la tocamos nosotros es así «desde el alma», tratando de ser fiel a lo que estamos sintiendo mientras estamos tocando”, explica Lito.

En el tema Caricia, se enlazan magistralmente los sonidos de los instrumentos y generan un sólido efecto de conexión profunda y el susurro de Salinas acompañando un fragmento logra llegar al alma del oyente.

De dos célebres duplas del folklore argentino, Salinas y Vitale seleccionaron dos zambas para incluir en el disco, mostrando su original mirada sobre el género y sobre este ritmo en particular. La versión de Alfonsina y el mar (Félix Luna-Ariel Ramírez) transmite un inmaculado respeto por la estructura de la obra.  En cambio, La pomeña (Manuel J. Castilla- Cuchi Leguizamón) suena con más libertad, acorde a las ideas creativas más elásticas de su compositor.

La potencia y la resolución en Malena son un claro reflejo del vértigo que ambos pueden imponer en una versión sin perder sutilezas. Nunca tuvo novio, el tango de Agustín Bardi, no tiene una versión tan extensa como el resto, está ejecutada con el pulso tradicional del género y conserva la atmósfera melancólica que propone la obra.

Saliendo de las fronteras musicales argentinas, el dúo visita la estética brasileña con una versión de Estate (Bruno Martino-Bruno Brighetti). En ésta, Salinas cambia guitarra criolla por eléctrica y aumentan la sonoridad sumando como invitado al brasileño Nema Antunes, el bajista de Ivan Lins. La inquietud permanente de Salinas hace que, pensado o decidido en el momento, agregue un toque de Chiquilín de Bachín.

Juan Salinas, hijo de Luis, es otro de los invitados del disco. En formato de trío, incluyeron Mi persona favorita, el tema que Alejandro Sanz dedicó a su hija Alma. Es el único tema cantado del disco, con la voz de Juan. “Yo siento la música de la misma manera que ellos. Para mí es como algo natural, como compartir una charla, es como parte de mi vida. Compartir con ellos es como compartir con familia, me refiero a mi viejo y también a Lito que me conoce de muy chico”, explica Juan.

“A la improvisación estoy acostumbrado desde chiquito”, relata Salinas. Y expresa que “creo que la improvisación está ya en el fraseo de la melodía y yo sigo esa idea, de buscar los compadres para desarrollar eso”. “Hay que estar atento para seguirlo a él y ver por donde va la estructura del tema, es un compromiso y un placer”, agrega Vitale.

“Hablando con mi padre, que era músico, llegamos a la conclusión de que el público no tiene por qué entender de armonía, de melodía o de ritmo, pero sabe cuando un artista es sincero. Yo aposté siempre a la sinceridad más que a la inspiración.  La madre música a veces viene y nos ilumina y a veces no, pero siempre hay que tener una actitud sincera con el instrumento y con la música”, explica Luis. “Es justo el ejemplo de Luis, vos lo ponés a tocar delante de cualquier persona y cualquiera se da cuenta de que él es un fuera de serie, sea muy culta musicalmente o no, haya escuchado lo que haya escuchado antes. De Luis emana algo tan particular y tan superlativo que cualquiera lo puede disfrutar de la misma manera. Para mí estar con él en un escenario es un lujo.”, agrega Lito.

De este encuentro con Lito Vitale, Salinas destaca que “nada mejor que tocar con amigos y con gente que realmente ama la música, no hay que tener miedo de mostrar el alma. “Creo que la música es una energía espiritual, más allá de las notas.”, sentencia.

 

Un concierto para la historia de Cosquín

La idea de Cosquín de juntar este año a Luis Salinas y a Lito Vitale en el festival fue un acierto de la organización. El encuentro se dio en el arranque de la cuarta luna y los espectadores asistieron a un hecho artístico de alto nivel que quedará en la historia de ambos intérpretes y del festival.

La juntada fue una motivación para mostrar parte del repertorio del disco que publicaron en mayo del año pasado y que, hasta el momento, no ha tenido presentación oficial.

“Nosotros tenemos muchos proyectos individuales y este de dúo aparece muy de vez en cuando en algún concierto. Hoy fue una ocasión especial porque la gente de Cosquín nos viene insistiendo hace varios años para que lo hagamos y esta vez dijimos «bueno, vamos a hacerlo», lo llamé a Luis y le dije «esta gente está insistiendo mucho, estaría bueno que estemos en el festival haciendo dueto. Después surgió la idea de sumarlo a Juan, que es hermoso porque es un músico gigantesco», comentó Vitale.

A trío: Lito Vitale, junto a Luis y Juan Salinas. Fotos: Gentileza Prensa Cosquín 2023.

Del repertorio del disco, en Cosquín incluyeron Desde el alma, La pomeña, Malena y Alfonsina y el mar, en ese orden. El resto de las elegidas fueron canciones que ya figuran en la historia interpretativa de Salinas y Vitale: las zambas A Monteros, Zamba para no morir y De mi esperanza y las chacareras La pesada y Chacarera de un triste.

Juan Salinas subió como invitado en bombo y guitarra y puso su voz en Alfonsina y el mar. “Cosquín propuso el dúo. A mí me salió el padre y, como sé que Lito le tiene cariño a Juan y lo ha ayudado en su programa y en distintas cosas, me animé a decirle «¿qué te parece que vaya Juan?» y dijo  «*¡obvio!», contó Salinas acerca de la invitación a su hijo, agradeciendo públicamente a Vitale.

Ante un silencio de teatro, con alto porcentaje de improvisación y sin ensayo previo, sin red, produjeron un concierto único e inolvidable. El público de Cosquín dio otro ejemplo de respeto y buen gusto y les respondió con una escucha atenta y una ovación de despedida.

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