La banda rosarina publicó Tango animal, un disco plagado de moralejas y exquisitas melodías.

Por Pedro Robledo | pedritoro@hotmail.com


Tango animal, muestra el presente de un grupo que nunca detuvo su derrotero estético y estilístico. Surgido en tiempos en que el tango electrónico era la gran novedad mundial, en ese estilo se instaló en los inicios. La propuesta fue enriqueciéndose, cambiando integrantes y mutando en su contenido, abandonando el formato puramente instrumental y dando mayor presencia a los textos.

“Las letras fueron saliendo primero, en poco tiempo, la música apareció después, pero llegué a la conclusión de que esos textos ya tenían un ritmo”, comenta Martín Delgado, el líder del grupo.

Conceptos. Cada canción cuenta con un arte propio

Acho Estol, de La Chicana, es el responsable de la producción artística. El reconocido músico, que también tiene proyecto solista, agregó varios accesorios a los temas y además escribió la letra de Leona, la única del disco que no le pertenece a Delgado.

Como concepto, cada una de las nueve canciones pone énfasis en asociar una conducta humana con la de un animal.  Con buen criterio, el vals Larvario da forma al “nacimiento” del disco, relatando circunstancias y vivencias íntimas del proceso de metamorfosis en el tiempo de juventud.

Laura Cardini pone sus conocimientos expresivos al servicio de las canciones. Cada obra tiene un fraseo vocal que resalta el contenido de la historia y lo hace más visible y concreto.

En la segunda etapa de San Telmo Lounge, el rock emergió firmemente en la propuesta. La inclusión de formas rockeras se mantiene en el tema Cerdos, con el sonido del bandoneón agregando atmósfera tanguera para producir el cruce estilístico.

El clima sonoro de Buitres viste eficazmente la mirada trágica con que la letra del tema alerta sobre la auto-destructiva conducta humana en este universo.

El mensaje de Gato, trasunta un homenaje al riesgo, a la postura de vivir al límite,  con la expectativa de conseguir renacer una y mil veces (siete veces).  Al contundente relato se le suma un logrado trabajo de instrumentación.

La inclusión de cuerdas en Gallo da al tema un aire sinfónico que en el tramo final ofrece un respiro para que luzca la base rítmica.  En este caso, la pluma de Delgado se instala en la memoria amorosa del protagonista con una lírica emparentada con la forma de un cuento literario.

Arte de tapa: Martín Delgado y Ric Piccolo

En Amores perros está claro el pulso tanguero.  Con la impronta de cantante de orquesta típica, Cardini se instala en la temática del amor-desamor para interpretar una letra que le exige vigor en el discurso.

Leona suena en formato camarístico, el ideal para un relato melancólico que cuenta una experiencia cuya protagonista se destaca por haber impreso marcas imborrables.

Hiena, remite a los sonidos del blues y del jazz.  El arreglo de la obra permite el lucimiento individual de cada integrante.  Martín Delgado muestra su novedad y asume el desafío de cantar el tema, a dúo con Cardini.  “Desde que comencé a escuchar a Tom Waits, me convencí de que para contar una historia la perfección técnica no puede superar nunca a la expresión”, afirma Delgado, el cerebro de la banda.

Dolores Solá, la otra mitad de La Chicana,  es la cantante invitada en Mi zorro, el tema que cierra el disco.  En lo musical, la canción tiene un tratamiento que combina sonidos rockeros con la estética del music hall.

En tiempos de singles y discos publicados solamente en plataformas digitales, San Telmo Lounge sigue apostando al formato físico.  El antiguo y entrañable método de la industria del disco permite, en este caso, valorar también el notable arte de tapa diseñado por Martín Delgado y Ric Píccolo.

El disco se grabó en los míticos estudios Ion de Buenos Aires con un resultado  técnico de altísimo nivel. La presentación formal, en vivo, que estaba prevista para el mes de abril, se reprogramó para el 2021.

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